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Cuando la Vida te Confronta y te Rompe en Silencio.
Transformación emocional después de una ruptura es exactamente lo que viví hace más de doce años, aunque en ese momento no lo entendía así. Cuando la vida te confronta, es fuerte, te sientes desconsolada sin encontrar salidas. En mi caso, las cosas cotidianas casa aparentaban estabilidad por fuera, pero por dentro me autoengañaba, pues estaba en un estado de negación y no veía que estaba entrando en una etapa donde la tristeza y la desesperanza serían una compañía, donde los pensamientos negativos y una sensación constante de fracaso dolían demasiado.
Mi vida giraba alrededor de una relación con alguien que comenzaba cada día agradeciendo y orando, mientras yo estaba enfocada casi por completo en mis metas profesionales. Mi identidad parecía depender de mis logros, de mis rutinas, de mantener una imagen… y no me daba cuenta de lo desconectada que estaba de mis propias emociones.
Tenía un hogar que parecía estable, lleno de fotos y sonrisas. Pero la verdad es que esa estabilidad era solo apariencia. Él estaba planeando un futuro que no me incluía. Y aunque no justifico nada de lo que ocurrió, hoy sé que ambos contribuimos, de diferentes formas, a desgastar la relación.
Lo que realmente me confrontó no fue solo la ruptura, sino todo lo que esa etapa reveló de mí misma: mis vacíos, mis traumas, mis silencios internos y mi profunda desconexión emocional. Sin darme cuenta, estaba iniciando un proceso de sanación emocional que cambiaría mi vida. Cuando todo cayó, apareció la pregunta que nunca quise enfrentar:
¿Quién soy cuando lo que sostenía mi vida deja de estar?
Punto de Quiebre
Renuncié a un empleo que representaba ese “éxito” que tanto perseguía. En mi mente, lo hacía para salvar la relación. Pero por dentro vivía llena de ira y frustración, sin entender realmente de dónde venían. Las discusiones aumentaban y él ya tenía otras prioridades: amigos, familia, su propio mundo. Yo seguía ahí, reclamando un lugar que nunca tuve.
Durante once años permití gritos, malos tratos, abandono físico y emocional. Llegué al límite del agotamiento y la decepción. Y aunque me costó aceptarlo, ese dolor profundo fue lo que finalmente me empujó a salir de un lugar donde nunca debí quedarme tanto tiempo. Ese fue uno de los momentos más duros, pero también uno de los primeros pasos hacia mi sanación emocional.
Me fui sola, con el apoyo de algunas amigas. Dejé atrás gran parte de mi vida: la relación, la estabilidad, las amistades, lo económico. Mientras yo apenas podía sostenerme emocionalmente, él publicaba una nueva relación solo un par de meses después. Eso me hundió aún más y fue parte fundamental de mi transformación emocional después de una ruptura.
Un Camino poco Fácil, “Verse hacia adentro”
Nada fue rápido. Nada fue mágico, era una lenta transformación emocional de adentro hacia afuera.
Los primeros cinco años fueron especialmente difíciles. Me bloqueé laboralmente, no lograba alcanzar una estabilidad económica y vivía atrapada en la idea de que la vida me estaba tratando mal. Sentía que todo se me venía encima, y que no tenía fuerzas para seguir avanzando.
Pero, de manera lenta y casi imperceptible, comenzó un proceso diferente, un movimiento interno que marcó el inicio de mi sanación emocional:
– Comencé a tejer crochet de manera autodidacta.
– Inicié lecturas de desarrollo personal, buscando entender mis emociones y mis reacciones.
– Escuché videos que me ayudaron a reflexionar, especialmente del maestro Enric Corbera, quien, sin saberlo, se convirtió en una guía fundamental en esa etapa de mi vida.. Si te interesa explorar o ampliar más sobre el trabajo e investigaciones de Enric Corbera sobre el impacto de las emociones en nuestro bienestar, puedes ver información oficial aquí: Enric Corbera Institute.
Entendí que mis experiencias no eran castigos, sino espejos. Que mi pareja había sido un maestro en mi camino, alguien con quien, quizá, hice un pacto de almas. Él cumplió su papel de manera perfecta, aunque doliera. Aprendí que yo misma estaba creando parte de mi realidad sin ser consciente de ello, y reconocerlo fue un paso profundo dentro de mi proceso de sanación emocional.
Ver mis Orígenes.
Un acompañamiento profesional me mostró, por primera vez, la importancia de mirar mis orígenes: explorar mi árbol familiar, liberar resentimientos, comprender el rol de papá y mamá en mis patrones emocionales y practicar la gratitud diaria.
No fue fácil, pero fue profundamente revelador.
Con el tiempo, retomé mi vida profesional. Sentí que estaba saliendo, poco a poco, del lodo emocional en el que había caído, y ese avance despertó en mí el deseo de seguir aprendiendo y profundizar aún más en mi proceso de transformación emocional.
La Transformación: PNL y Coaching Ontológico
Encontré la Programación Neurolingüística (PNL), y cada clase me movía emocionalmente. Comprendí cómo nuestra infancia deja huellas que luego se reflejan en nuestras relaciones, el dinero, el sobrepeso, las decisiones y la autoestima.
Después llegó el Coaching Ontológico, un proceso profundo, consciente y transformador. Aprendí que la vida no nos confronta para destruirnos, sino para mostrarnos aquello que evitamos por años. La pérdida no solo duele… también te empuja hacia adentro, hacia esa sanación emocional que tanto evitamos.
Hoy, muchos años después, puedo mirar atrás con gratitud. No porque haya sido fácil, sino porque aquella etapa se convirtió en un verdadero punto de inflexión. Fue el inicio de mi transformación personal, el momento en que empecé a reconstruirme desde adentro.
Ese proceso, aunque lleno de dolor, me llevó a una vida más honesta conmigo misma. Fue una verdadera transformación emocional después de una ruptura. Me reinventó. Entre lágrimas, silencios y aprendizajes, descubrí que incluso esos momentos en los que sentí que me rompía fueron esenciales para mi sanación emocional. Hoy, solo puedo agradecerlos.
También agradezco a las personas y experiencias que formaron parte de esa etapa. No porque hayan sido fáciles, sino porque, a través de ellas, pude ver mis propias heridas, mis creencias y mis vacíos emocionales. Cada una cumplió un papel que, sin saberlo, impulsó mi proceso de transformación emocional después de una ruptura.
Agradecer no significa idealizar ni justificar; significa reconocer que gracias a lo vivido pude despertar, reconstruirme y encontrar una versión de mí más consciente, más fuerte y más auténtica.
Lo que Hoy Acompaño en Otros.
Hoy, aparte de mi profesión de base, soy Master en PNL y Coach Ontológica, y acompaño a personas que atraviesan momentos de confusión emocional, búsqueda personal o replanteamiento de vida. https://relaxconplenitud.com/sobre-mi/
No acompaño desde la teoría, sino desde lo vivido. Porque la vida me formó desde adentro: me mostró cómo duele, cómo se quiebra el alma, y también cómo se renace. Todo lo que hoy comparto proviene del camino que yo misma recorrí.
Por eso creé https://reinventatuser.com/, donde integro mi profesión al servicio de las personas y empresas, y nace este blog Relax con Plenitud con la intención de ofrecer reflexiones, recursos y guías que me han acompañado en momentos difíciles y que hoy pongo al servicio de quienes buscan equilibrio, claridad y un nuevo comienzo.
Aquí te comparto un enlace con las guías que me acompañaron en momentos difíciles. A mí me ayudaron a encontrar claridad y calma, y pueden servirte si eliges integrarlas en tu camino personal.
1-21 “Días para Soltar la Rabia”: Un Camino Hacia la Paz Interior. https://drive.google.com/file/d/1QykTUToSsBhBkicst6XQuy8LeRzEVuF-/view?usp=drive_link
2-21“Sanando el Origen, Liberando mi Poder”: Reto de 21 Días de Reconexión y Fortaleza Emocional https://drive.google.com/file/d/1lTqtw1kN9oqI-Wn8X68F5stne0vKTsvq/view?usp=drive_link




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