Vivir sin miedo, abraza tu valentía.

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Vivir sin miedo suena tan sencillo y poético, pero ¿qué es realmente el miedo?
A lo largo de nuestra vida atravesamos muchas emociones, pero el miedo es un enemigo silencioso: nos paraliza, nos bloquea y muchas veces nos aleja de nuestros sueños. Aparece cuando nos sentimos amenazados y llega, supuestamente, para protegernos. Se manifiesta en el cuerpo de muchas formas: tensión muscular, palpitaciones, sobresaltos, alerta constante.

Así viví yo durante mucho tiempo, experimentándolo de distintas formas.

Mi infancia y el origen del miedo

Cuando era muy pequeña, mi padre —un campesino trabajador— disfrutaba contarnos historias de fantasmas, tesoros,  mitos y leyendas de Colombia. Éramos ocho hijos reunidos en la cocina escuchando aquellas historias fantásticas narradas por ese ser noble y humilde. Muchas de ellas las había vivido él mismo en su juventud, tales como buscar tesoros, ver grandes luces que se escondían bajo las piedras.

Luego nos íbamos a dormir… y yo sentía tanto miedo que terminaba llorando, pues era la más pequeña.

En esos años, en los 80, teníamos un solo televisor en casa. Mis hermanos amaban ver la famosa película del Hombre Increíble, y yo entraba en pánico cuando él empezaba a transformarse en ese ser grande y verde. Hoy me causa gracia, pero en aquel entonces no era agradable para mis ojos infantiles.

El miedo en mi vida adulta

Con el tiempo, ese miedo infantil tomó otras formas. Ya en mi vida adulta comencé a experimentar insomnio: algunas noches por preocupaciones laborales, otras por problemas de pareja… y más adelante cuando papá empezó a enfermar.
Todos esos temores se unían en uno solo: el miedo al abandono.

Desde mi formación en PNL inicié un proceso interno para comprender la raíz de esa falta de descanso. Encontré muchas causas que, con el tiempo, he trabajado con dedicación. Ese proceso me ha permitido recuperar la tranquilidad y la higiene del sueño, si quieres ampliar más mi historia personal, te dejo este artículo: Transformación emocional después de una ruptura: 5 etapas usadas para sanar y reconstruirte desde adentro.

Mi padre murió hace casi dos años, los mismos que llevo trabajando para recuperar mi paz mental. No sabía lo que era perder a quien más amas. Perder a papá ha sido la experiencia más retadora y dolorosa de mi vida, pero también la más sanadora.

El insomnio me llevó a analizar esas situaciones de la niñez que reaparecen en la vida adulta cuando no las atendemos.
Y además de mi proceso emocional, incluir melatonina en mis noches marcó una diferencia en la calidad de mi sueño. Pequeños hábitos y apoyos naturales hicieron parte de mi recuperación.

El amor como espejo

Cuando hacemos consciente lo que se manifiesta internamente, obtenemos la llave para abrir el gran tesoro de la libertad emocional. Y en ese camino, el universo usa distintos “actores” en nuestra propia película.

En mi caso, compartir un par de años con un hombre especial —que me apoyó, pero no pudo amarme como yo lo amé— fue una pieza clave. Gracias a su ausencia de amor comprendí que él era un actor en mi vida, alguien que llegó para revelarme mis miedos internos: al abandono, a no ser amada, a no sentirme protegida.

Lo mismo que vivía cuando papá no estaba… y lo mismo que volví a sentir cuando papá murió.

¿Cómo lo identifiqué?
Nuestra relación, “sin nombre”, empezó a deteriorarse. Él dejó de verme con frecuencia; a veces decía “nos vemos hoy” y no cumplía. Sentí entonces un dolor intenso en el vientre. Me hice la pregunta:

“¿Cuándo fue la primera vez que sentiste esto?”

Y volví a mi infancia: a esos días en los que papá se iba a trabajar lejos y yo sentía que me había abandonado. Hasta mis seis años él fue muy amoroso conmigo, pero luego dejó de serlo… y en mi vida adulta, cada vez que una pareja se alejaba, ese miedo reaparecía.

Pasé noches sin dormir, pero hoy comprendo que no es abandono: las personas llegan a tu vida y se van cuando es su momento. También ocurre con el trabajo, con la estabilidad económica, con todo lo que tememos perder.

El nacimiento de un propósito

Por esta historia —y otros miedos que también he enfrentado— creé el curso:

“Abraza tu valentía — Vence el miedo”, te dejo el link si deseas explorar https://go.hotmart.com/X99910135V?dp=1

Un espacio con actividades prácticas para ayudarte a identificar tus miedos, reconocerlos y abrazarlos desde el amor y la conciencia.

Vivimos más ligeros cuando dejamos de huir del miedo y aprendemos a caminar con él.

También me ayudé con productos como, la melatonina, te dejo un artículo sobre sus propiedades y dos productos seleccionados que podría acompañar el proceso de dormir mejor. https://www.mayoclinic.org/es/drugs-supplements-melatonin/art-20363071

En mi caso, la melatonina marcó una diferencia, pero no todos los procesos son iguales. No pretendo dar recetas; por eso te invito a consultar a tu médico antes de tomar cualquier suplemento.

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